miércoles 29 de abril de 2009

Requiem por un Sueño


(Hay canciones que vienen como anillo al dedo... Dale al play)

Se conocieron por internet un dia de casualidad. Ella era Americana, vivía en Buffalo (New York) y el en Madrid, en España.

Después de escribirse e-mails durante unos meses,comenzaron a enamorarse y no es que decidieran ser fieles el uno al otro de mutuo acuerdo, como si fueran pareja, es que ninguno de los dos era capaz de hacercarse a otra persona, eran incapaces de pensar en alguien más, incapaces de escuchar lo que las mentes sobrias les decian sobre su fantástica relación… ellos simplemente se querían.
El solo vivía para llegar a casa pronto y pegarse al ordenador para descubrir lo que ella le decía, solo vivía pensando en ella, en que estaría haciendo en ese momento, en si estaría pensando en el… Era una alegría leer sus emails, leer sus te quiero en la distancia, dormirse contemplando su foto, era feliz.


Pero todo tiene un fin, se suele decir, y este llego de improvisto. Un buen dia, como cada noche, el chico se sento junto a su ordenador para leer lo que el tanto necesitaba, y en su lugar encontro un montón de letras sin sentido, era imposible, no podia ser, leÍa y releia lo que esas estupidas palabras querian decirle, pero no entendia… La mañana siguiente intento de nuevo leerlas y comprender, estupido cerebro piensa!!!! Descifra que pone ahí, ella está con otro….si, te deja por otro. Te deja por alguien de verdad, de carne y hueso, lo prefiere antes que amar a una estupida pantalla de ordenador, que es incapaz de tocar, de besar…pero lo que ella no sabia es que si era capaz de amar...



Los meses pasaron y el decidió ir a ver a su chica tal y como lo habian planeado antes de que la carne se interpusiera entre ellos. Habló con ella para ir a verla en semana santa, después de todo el ya tenia el billete comprador desde hace tiempo, y ambos habían soñado como sería su encuentro en el aeropuerto, sin el mar entre medias.

Y fue...
Se encontraron en el aeropuerto con un fuerte abrazo que unió algo más que dos cuerpos. Ella, dandose cuenta del error que había cometido ahora que veía a su verdadero amor en frente, solo repetía : lo siento, lo siento…Esa noche, fueron a cenar al lugar mas hermoso y romántico que el chico habia conocido, un restaurante en frente de las cataratas del Niagara. Todo era genial, y quitando que sus labios no podian unirse aunque quisiesen, todo era tal y como lo habian soñado.


Fue la mejor noche del muchacho, parecía como si un director de cine la hubiese planeado por entero: cena romantica con vino, postre compartido, paseo por la ciudad de Niagara, partida de billar entre risas…. Y el mejor momento, fue allí, en aquella torre-mirador frente a las cataratas, donde justo antes de subir ella le pregunto si la quería, su respuesta fue afirmativa con palabras al pie de la torre, y afirmativa con un profundo beso, suspendidos en el aire, solos ella, el… y las cataratas iluminadas.

Ya está, la noche acababa de empezar, a partir de ahí fue todo una locura, fueron risas en la calle, fueron abrazos en las esquinas, fueron bailes de salón en medio de la gente en los miradores de las cataratas, fueron peleas en el cesped, y besos, muchos besos, todos los besos que habían guardado hasta aquel dia, se los fueron entregando el uno al otro, el le cantó la canción que le había compuesto aquel dia:



I cant touch you know, I cant kiss you nowBut I can feel your smile, I can breath your lifeAnd I can feel you inside.And I love you, my girlAnd I love you my love,You are the girl of my life. (No puedo tocarte ahora, no puedo besarte ahorapero puedo sentir tu sonrisa, puedo respirar tu vida puedo sentirte dentro de mi. Y te quiero mi chica. Y te quiero mi amor, eres la chica de mi vida).

Juntos observaban las cataratas iluminadas y el cielo, y las estrellas, y el le dijo una frase que despues sería el estribillo de una nueva canción:

We are far, but we can see the same sun, see the same sky,
see the same moon.
(Estamos lejos, pero podemos ver el mismo sol, el mismo cielo, la misma luna).

Y la noche llegó a su fin, un último beso de despedida... y el lo sabía.

Lo sabía... Lo sospechó en el último momento de la noche, en el coche. Estaba en el aeropuerto y sabía que ella no aparecería para decirle adios, para decirle hasta luego. Fue colandose por la linea de personas que embarcaban sin separar sus ojos de la puerta de entrada, intentando vencer sus propios pensamientos, pero no fue así. El lo sabía, ella no aparecio...


Ese viaje de vuelta nunca lo olvidará, todos sus sentimientos, toda su tristeza, se hicieron agua y se le escaparon por los ojos mostrando al mundo su dolor. Las 10 horas de vuelo, se transformaron en diez horas de llanto inconsolable.

Ahora el cuenta su historia, su requiem por un sueño..., desde Buffalo (New York), a la espera de que la carne deje paso al verdadero amor..., y de que sus labios vuelvan a juntarse en un eterno beso.

jueves 9 de abril de 2009

Recuperando el tiempo perdido



(Dale al play)

Cansada como siempre lo estuvo, la mujer desabotonó su blusa gastada… Callado el hombre desde la puerta, observó los cojines y la exuberante mata de cortinas sucias de la ventana…



- Pon el dinero sobre la mesita.

Le ordenó con voz ronca de tanto fumar. Así como ella ordenó, el lo hizo con sumisa timidez, se sentó en la orilla de la cama. Al girarse para ver a la seca mujer, esta yacía a su lado con las piernas abiertas monumentalmente y una expresión bastante desgarradora en el rostro. El se quitó la chaqueta gastada y remendada, y se la puso encima como cubriendo un cadáver.

Ella se echó a reír, con una estruendosa bocanada y la boca abierta a sus anchas… de la risa gozosa pasó a la risa forzada, de la risa forzada a la risa histérica… de la risa histérica a los lamentos sofocados… y así con un torrente poderoso las lágrimas le fluían desbocadas por la cara…

- ¿señora quiere que me vaya?
- No… haz algo mejor, vete hasta ese cajón y saca los cigarrillos… la vida es larga y siempre hay cosas que contar…

Hablaron toda la noche… ella no le cobró cuando se pasaron de la hora, al contrario… le invitó a venir más seguido…

Años más tarde cuando la prostituta murió el fue el único que la lloró, porque en esas noches de interminables conversaciones, el la había buscado… Había viajado kilómetros y cruzado océanos… lloraba por lo mucho que la había extrañado toda la vida…Metió la mano en su bolsillo y ahí apretó el retrato oscuro y antiguo de ella… el único recuerdo que tubo de niño, de lo hermosa que había sido su madre...

miércoles 1 de abril de 2009

Sonrisas ... y lágrimas

Desde pequeña he pasado las vacaciones con mis abuelos, mis tios y mis primos. Por aquel entonces mis abuelos tenían mi custodia y me iba con ellos desde mediados de Junio hasta mediados de Septiembre a La Manga, aunque eso no duró mucho… cuando mi madre falleció, yo contaba con 9 años y la custodia pasó a manos de mi padre y su actual mujer, con lo cual el régimen de visitas de mis abuelos se dividía en un fin de semana al mes, un mes de vacaciones en verano y un día en Navidades por lo que mis vacaciones se redujeron a pasar el mes de Julio con mis abuelos en La Manga.


Nana - Jimmie Lunceford

Tal vez el recuerdo me juegue una mala pasada y no tenga plena consciencia de aquellas maravillosas vacaciones desde entonces, pero si recuerdo que para cuando yo conté con la edad de 15 años, ya mis abuelos hacían un dispendio y me dejaban salir un rato por la noche en compañia de las amistades que había ido haciendo con el paso de los años y… a medida que estos iban pasando, los dias y las noches allí se convertían en lo mejor de todo el año…
Todavía puedo percibir el olor del mar, aglomeraciones de gente en la Plaza Bohemia, El Zoco, los bares… las callejuelas llenas de gente adolescente…, cuánto tiempo ha pasado desde aquello? Once…¿? tal vez doce años…¿?

Recuerdo la barbacoa de despedida que hicimos en la playa el verano del 95. Seríamos unos quince amigos y festejábamos la despedida de los que ya volvíamos a casa. Allí a orillas del mar, con nuestra hoguerita, la carne y el choricito, nuestras historias, los bañitos nocturnos todos juntos, nuestra música… nos hacía olvidarnos de la rutina de nuestras ciudades, los estudios y los trabajos de los que ya por ese entonces habíamos empezado. Todo fué perfecto! lo malo era volver a casa después de las vacaciones!




Ese mismo año regresaba a casa un poco antes porque ya había empezado a trabajar y tenía que regresar, entre otras cosas era el bautizo de mi hermano pequeño, Angel. La semana fué transcurriendo con normalidad, dentro de los que haceres diarios… y dentro del agobio de mi vuelta a casa, estaba contenta porque había llegado mi prima de Madrid a Salamanca para pasar unos dias aprovechando el bautizo de mi hermano.
De repente, el 15 de Agosto del 95 y justamente una semana después de mi vuelta y el bautizo, mi vida dió un giro de 180º. Era festivo y en esos dias mi padre se solía marchar en compañia de su mujer y mis tres hermanos de campo en compañia de otros matrimonios. Mi hermano mayor Luís, tan solo tenía 12 años. Los otros dos aún eran demasiado pequeños, Jose que cumpliría 2 el 30 de Agosto y era el niño de mi vida… había llegado inesperádamente y fué como un golpe de aire fresco en la familia, ya que mi situación en casa nunca ha sido buena por las contínuas discusiones que la madre de mis hermanos y yo teníamos a diario. Angel llegó casi justo después de Jose, por lo que tuve que ayudar más aún en casa, debido al mal embarazo que ella sufría. A si que cuando Angel llegó, yo fuí la que se ocupó casi por completo de Jose… le daba de comer, le cambiaba, dormía conmigo, me lo llevaba a todos lados con mis amigos… a ellos les encantaba que yo me lo llevara.

Ese día era Domingo, salí al centro con mis amistades para tomar algo y debíamos coger el autobús de las 22:30h para volver a casa. El caso es que recuerdo que todo el mundo a eso de las 21:00h empezaban a hacer corros con susurros justo después de que un amigo mio llamara a sus padres para decirles que cogeríamos otro autobús y llegaríamos un poco más tarde. Yo no me explicaba el porqué de tanto corro y tanto misterio, a lo que mis preguntas se hicieron cada vez más insistentes y sin éxito… mis amigos nada me decían, me respondían con evasivas, que si una lloraba porque su novio se iba a la mili… (bueno el de las demás también, dije yo) eramos quintos la mayoría y salíamos todos en pandilla. Decidieron que nos fueramos ya para casa, que la gente estaba ya cansada… algo que me escamó bastante… porque a todos nos gustaba la fiesta más que a un tonto un lápiz… pero a regañadientes, cogí el autobús en compañia de los demás.
Ya en el autobús una de mis amigas M. me dijo que me acompañaba a casa con las demás para que le dejara la cinta de Medina Azahara (que era uno de tantos de los grupos de música que escuchábamos por aquel momento) el caso es que se quedaron en la puerta, no quisieron subir (yo vivía en un 1º) así que cuando entré en casa para coger la cinta… me dirigí a la habitación y vi que en el salón había demasiada gente…

En ese instante mi padre vino hacía a mi, vi el miedo en sus ojos mientras me agarraba de los hombros llorando para decirme:

- Hija… Se nos ha muerto el niño…!!

Yo me quedé perpleja, inmóvil, lo único que se me ocurrió decir con un hilo de voz fue:

- …que niño…
- Tu hermano Jose! se ha ahogado esta tarde…



La vida me salió por la boca en un grito de dolor… tan solo me quedó el recuerdo del olor de sus sábanas… que tardé mucho tiempo en cambiar… el olor a galletas de la boquilla de su trompeta… el recuerdo de su risa… de sus primeras palabritas… todavía le oigo llamarme, ………………tata……………………………..

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domingo 29 de marzo de 2009

Los dias de ella...

Ella, casta y pura, toda para él, a quién entregué mi juventud, a quien entregué mi vida con tan sólo quince años. Yo por entonces dejé la escuela, que ya me costó llevarla adelante en el pueblo con la faena que tenía en casa: la comida de papá, la ropa de papá, su tabaco, sus caprichos… que tiene que estar como un rey, para eso está harto de trabajar.


BSO - LA LISTA DE SCHINDLER (John Willians)La Musica de los Dioses - violin solo by itzhak perlman.mp3 - Musica Celta & Ambiental

- ¿y yo, mamá?

- ¿Y tú? “Calla niña, que las cosas no son así, aquí cada cual tiene sus cosas y el mundo tú no lo vas a cambiar, ni vas a cambiar mi forma de pensar ni la de tu padre”








Que ilusa ella, y que ilusa yo. Ella porque se fue a la tumba, que ya le tocaba, cansada de oficio, olvidada y engañada, con más pena que gloria pero no cumplida consigo misma y entregada al que lentamente la estaba matando; yo, por obediente, por educada y complaciente, por seguir sus sabios consejos, entregada a su mundo, abandonando muñecas, mi virgo… y aquel montón de ilusiones que en mis cajones guardaba: mis ahorros, mis libros de la escuela, mis fotos de cría y las de el, quien con poemas bonitos siempre me hacía sonrojar.

¿Qué habrá sido de todos mis sueños? Maldita sea mi vida, maldita mi suerte y mi estampa; malditos sean el pueblo, las vecinas, el cura y la leche mamada; malditos sean los prejuicios, el querer aparentar y el vivir en una tierra desconsiderada; maldito el Don, el Señor, la posguerra y la mentalidad en ella arraigada; malditos aquellos años y esta cosecha podrida que recojo hoy y que comeremos mañana.

Él entrará por la puerta una vez más y, una vez más, vendrá cansado del trabajo, de la borrachera, del fútbol y de las lúcidas conversaciones del bar y de sus amigos de barra. Se sentará en la mesa, me pedirá las zapatillas y me gritará si la ropa no está planchada. Comerá hasta la saciedad, beberá mucha cerveza con la comida y se sentará delante del televisor hasta bien entrada la madrugada. Yo mientras estaré dormida, si no me requiere su excelencia por hoy o si ya no me reclama para ninguna otra tarea doméstica que pudiese necesitar de mi atención. Luego vendrá a la cama apestando a alcohol y tabaco, con barba de dos dias, olor a sudor y una retahíla de emociones que de pronto le emanan. Querrá sexo y me despertará su olor en mi oreja, la áspera lija de su cara en mi cuello y su brusca mano abriendo mis piernas al mismo tiempo que me gira y se acomoda encima cual perro. Si me quejo me golpeará, porque cada error es un golpe, ¿y cuáles son los errores? Él los actualiza a su antojo, están a la orden del día. Tragaré su aliento, soportaré sus manos en mi cuello y todo su Ser clavado en mi alma. Será rápido pero se me antojará eterno, será fugaz pero tortuoso, me dolerá más por dentro que por las marcas dejadas… Y digo yo, si no le gusto, si estoy fea, desaliñada, gorda, enferma y no valgo ya para nada… ¿qué diferencia hay entre ser violada en la calle y ser violada en el matrimonio? Al de la calle no se le conoce, es un mal trago que pasa una vez y se repite en la mente durante mucho tiempo; sin embargo, ¿qué puedo decir yo? Que soy violada cada noche, que me siento por dentro ultrajada, que me alimento de vejaciones cotidianas, que espero el mañana para ver si cambia, que no hablo por vergüenza, porque la sociedad consiente y calla… Se repite en mi mente y en mi cuerpo continuamente.

Luego se quedará dormido y yo me sentiré más sucia que si casta y pura no hubiera llegado al matrimonio. Me levantaré con cuidado de que no se despierte y, si hizo ruido, me golpeó o me gritó antes, tendré la precaución de ir a ver a los niños para comprobar que, con un poco de suerte, esta vez no se despertaron. Me encerraré en el baño, lloraré en silencio por un momento largo y tendido hasta quedar vencida por el sueño; acto seguido lavaré mi cuerpo, mas no conseguiré lavar mi dignidad ni mi conciencia, no de momento al menos. Ya extenuada, volveré a la cama, a su lado, por si necesita calor, por si necesita mi cuerpo a su lado, para dormir unas horas y levantarme temprano, pues el desayuno no puede hacerse esperar, ni los niños, ni las labores domésticas, ni el vaivén cotidiano. Él dice… que trabaja como un negro, en su camión de transportes, de lunes a viernes y de ocho a cuatro; yo vivo como una reina”, con la comida en la boca”, un techo regalado y un par de críos que con orgullo me ha dado”.

Por la mañana iré temprano al mercado, paseando la pena en los ojos y su cariño en mi cuello con un pañuelo que no tapa tanto descaro, entre inquisidoras miradas que murmuran a mi paso. Yo continúo caminando, para eso trabajo a jornada completa, sin contrato, más doce horas extras que no cobro con dinero, sino con desprecio, obligación y malos tratos. Los niños estarán en la escuela, él muy atareado y yo, sin tiempo de nada, matando la horas con la fregona, la lavadora, la plancha, la comida… el dolor, el vacío, el rencor, el miedo, el desamparo…

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jueves 26 de marzo de 2009

Relatos... sobre una prostituta

Sentado en mi escritorio todavía recuerdo por mi mente una película rápida de mi vida, la música está a volumen alto, es mi banda sonora favorita. Escucho una canción que la rescata por un momento del olvido y la trae a mi memoria, después de tantos años... como olvidarlo...


El tango de roxane - Ewan McGregor


Alguna vez se la dediqué, entre alcohol y sexo quise dejar que fuera el vocalista quien le dijera por mi:

Te quiero puta


La conocí por un amigo, estabamos aburridos en su casa y decidimos ir a divertirnos, me dijo que la conocía a ella y fuimos a verla. Era un prostíbulo, la chica lo reconoció de inmediato, nos saludo y nos sentamos a tomar unas cervezas. Él la conocía desde hace algun tiempo, la conoció en su mundo y se hicieron amigos, aparte de los "negocios", según el me contó habían salido varias veces, eso ya no era por negocios.

Al parecer ella se enamoró o algo así, tal vez tenía la esperanza de que él por tener dinero podría sacarla de esa vida, hasta la había llevado a su casa... Pero ella se equivocó, el no buscaba más que sexo. Ahora estaba ahí, sentada frente a mi, riendo y charlando como si de un viejo amigo se tratara, las cervezas iban y venían y el final de la jornada llegó como yo quería. Fue solo sexo."Negocios".
Nos despedimos y me fui con mi amigo, antes me había dado su número de teléfono para que la llamara.




La llamé a los dos días
, al principio no me reconocio, luego se acordó. Le dije que la quería ver y me respondió que ya sabía donde encontrarla.Y fuí, no estaba enamorado si es que alguien lo piensa, era solo lujuria, deseo... Esta vez fuí solo y se repitio la historia, pero esta vez hablamos más, creo que de alguna manera le inspiré confianza, me contó de su vida y de su familia, siempre tomando los momentos mas alegres y superficiales y evitando recordar los tristes. No quise dañar el momento asi que no le pregunte como diablos era que una chica tan linda como ella, habia terminado en un lugar así. Jamás se lo pregunte asi que hasta el dia de hoy no lo se. Creo que cometí un error en no demostrarle que tambien me interesaba como persona y no solo como un cuerpo bonito.

Después de ese dia no nos vimos en un largo tiempo, pero la comunicación por teléfono continuó, de esa manera supe donde estuvo todo ese tiempo. También mi amigo que además era mi compañero de trabajo se comunicaba con ella, a el le enviaba mensajes románticos, a mi solo de amistad. Lo sé por que como amigos nos contábamos casi todo.

Un día nos enteramos que estaba en la ciudad y la fuimos a ver. Se portó fría con él, tal vez para darle celos. Pobrecita, él tener celos de una puta, por lo visto no lo conocía. Conmigo se portó bien, la música sonaba y no nos dejaba conversar a gusto, asi que me invitó a su "cuarto" para estar más tranquilos. De verdad yo fuí ahí sin otro fin que el de hablar, mi amigo se quedó, estaba mas interesado en las otras chicas. Una vez en el cuarto conversamos poco,

- Que te ha contado él de mi? preguntó;
- Nada malo, respondí.

Ese fue todo el diálogo. Se sentó cerca de mi , podía ver su generoso busto, sabía que me gustaba y jugaba con mi deseo.

- Te gusto? pregunto; y no se lo negué. Luego dijo:
- No le cuentes nada a él sobre esto...

Y me besó, me empujó sobre la cama y se quitó la camisa, sabía cuanto me fascinaba sus pechos. Nos besamos como locos, yo jugaba con sus pechos y ella sonreía, no se si de placer o burlandose de mi. Nos quitamos la ropa como si nos quemara la piel, jugamos el uno con el cuerpo del otro, sonreía y gemía, fue un momento maravilloso, pero se terminó.
Nos vestimos lentamente y salimos de ahí. Esto no fue por "negocios" tampoco fue amor, fue solo deseo.

Después de ese encuentro reconozco que pensé mucho en ella, me inspiraba una mezcla de compasión y ternura, le envié muchos mensajes y me respondió pocos. Al fin quedamos en vernos en otra ocasión, esta vez le llevé un regalo, al parecer le gustó. Conversamos mucho más esta vez, de "nosotros", aún puedo escucharla preguntandome:

- Que sientes por mi? me quieres?

No pude mentirle. Ella tampoco me mintió, me dijo que lo quería a él. Fue todo, no hubo sexo esta vez, no venía al caso. Nos despedimos como amigos.

Un mes despues él la llevó a su casa, eramos solo los tres y una botella. Conversamos, bromeamos, escuchamos música que nos trajo a la mente lo que no queríamos recordar. La botella se termino, él fue por otra, tardó poco mas de diez minutos, los aprovechamos bien, todo fue rápido, salvaje. El deseo y despecho contenidos pueden convertirse en violencia. El vocalista de la canción que gritaba con su voz grave "te quiero puta", se la dediqué en ese momento, ella solo sonrió. Él regresó, y nos encontró como nos había dejado, ella dijo que se tenía que ir y no hubo manera de convencerla para que se quedara. Salimos y se marcho en un taxi.

Jamás le conte a él lo que paso esa noche, y a ella jamás la volví a ver. La llamé un mes después y me dijo que no tenía tiempo, que estaba ocupada. No insistí. Lo último que supe de ella es que se fue lejos por un año, que luego regresó, que ya no es la misma, que su peso subió y sus pechos cayeron, que sigue sola, intentando sobrevivir de lo único que le queda, su cuerpo.


Yo no tengo el valor de buscarla...

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